el 29-07-2010
MACRI ES RESPONSABLE Y NO VÍCTIMA
DECLARACION DEL FRENTE GRANDE DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.
Causa verdadero estupor la vehemencia con la que Mauricio Macri quiere tapar sus responsabilidades colocándose en papel de víctima. Es la típica táctica de los procesados que, asesorados por especialistas carentes de ética, proceden a “embarrar la cancha” para distraer la atención, ante su imposibilidad de defenderse procesalmente refutando las pruebas existentes en su contra.
Demuestra que sobre las Instituciones tiene el mismo desprecio que ostenta por lo público. Y mientras acusa a otros de politizar la situación el es el primero en tratar de desviar la atención inventando conspiraciones políticas o reclamando “juicios políticos”.
Y todo porque, sencillamente, Macri no puede explicar, y por eso no lo explica, qué hacía el espía Ciro James en su Ministerio de Educación, quién lo contrató y cuáles eran sus funciones. No puede explicar la enorme cantidad de llamadas entre James y el “Fino” Palacios, que era el Jefe de la Policía porteña nombrado por él. No puede explicar la conducta de los jueces misioneros (destituídos) que fueron nombrados por su amigo Ramón Puerta y que ordenaban intervenir teléfonos sin motivo. No puede explicar porqué su amigo Palacios “pinchaba” el teléfono de su cuñado.
Son tantos los elementos en su contra, que se torna indigno e indignante su acusación de parcialidad, no ya al Juez Oyarbide, sino a los tres Camaristas que confirmaron su procesamiento por unanimidad, a quienes nadie jamás objetó y que son ampliamente reconocidos por sus cualidades y honestidad.
Causa también escozor que titulándose defensor de la “calidad institucional”, Macri embista con agravios de todo tipo y absolutamente infundados contra el Poder Judicial sólo porque se lo procesó, del mismo modo que lo hizo, una y otra vez con los Jueces de la Ciudad, el caso de Gallardo por ejemplo, que “osaron” fallar en su contra.
Es lamentable que pretenda usar a la Legislatura, aprovechando la mayoría relativa con la que allí cuenta, para obtener un pronunciamiento que desestime su destitución política, creyendo que de esa manera quedará en mejor posición ante la Justicia.
Es también censurable su voluntad de confundir a la opinión pública, utilizando a los medios de comunicación para generar la falsa sensación de fortaleza cuando en los expedientes judiciales nada pudo explicar sobre las imputaciones que le pesan.
Pero no es algo extraño que Macri no pueda explicar. Tampoco puede explicar porque hizo votar en la Legislatura una ley especial para resolver problemas de infraestructura escolar y sólo ejecutó el…% de los fondos otorgados, siendo aún innumerables las escuelas sin gas. No puede explicar para qué sirve la Policía que creó, que hacía inteligencia interna y pretendía disparar pistolas-picanas, hoy prohibidas por la Justicia, sin que haya disminuído un ápice el problema de la seguridad en la Ciudad, que no se resuelve eliminando “trapitos” y “motochorros”. No puede explicar porqué a dos años y medio de gestión la falta de insumos y medicamentos en los hospitales públicos; ni la falta del mejoramiento del espacio público, con veredas ensanchadas y adoquinadas en Palermo pero totalmente deterioradas en el resto de la Ciudad (ni que hablar del Sur).
No puede explicar para que sumó impuestazos y endeudamientos unos tras otros, si la Ciudad luce cada vez pero, hay obras paralizadas en varias plazas de la Ciudad; no mejora el transporte público,la ampliación de subtes está absolutamente incumplida y el mejoramiento de la red pluvial absolutamente postergado.
En definitiva, Macri, no debe victimizarse más. Lo que debe hacer es pedir licencia hasta que se resuelva su situación procesal. Y hacerse cargo de su responsabilidad política.
Hugo Cormick Javier Hermo Alejandro Otero
