el 10-05-2010
Chacho Jaroslavsky: “Clarín ataca como partido político y se defiende con la libertad de prensa”
A pedido de sus lectores, NOVA vuelve a publicar el artículo de su periodista Pedro Noel Romero en virtud de la celebración del Día de la Libertad de Expresión que tuvo lugar el 3 de mayo pasado.
Hoy es el Día de la Libertad de Expresión y se nos ocurre recordar que, en pleno embate del gran diario argentino contra la gestión presidencial de Raúl Alfonsín, el ex legislador entrerriano César “Chacho” Jaroslavsky sentenció: “Hay que cuidarse de ese diario, ataca como partido político y, si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa”.
Y anoche, en la entrega de los Premios Martín Fierro, en una etapa de ánimos crispados en el periodismo, Eduardo Aliverti disparó: “En este país se mató mucha gente, se picaneó a embarazadas, se tiró gente al agua y desapareció mucha más. Más cuidado con las palabras, por favor”, pidió.
Pero vamos por parte. En los albores de la democracia recuperada de la mano de Alfonsín, Clarín publicaba títulos de portada que eran una virtual invitación a que la gente saqueara supermercados en el más duro proceso hiperinflacionario que vivió la Argentina entre 1988 y mitad del ‘89. Si hasta se dedicó a auspiciar los últimos paros salvajes de Saúl Ubaldini, titular de la Confederación General del Trabajo, de los 13 que el líder de los cerveceros asestó a aquel gobierno.
Todos los días había una frase de Ubaldini en la portada del gran diario argentino, cuando el peronismo era oposición y se sabe… el peronismo en su rol opositor es golpista.
Este medio presionó a fondo al líder radical para que se le permitiera conformar su monopolio, pero sólo logró que se le concediera anexar Radio Mitre. El resto lo hizo posible Raúl Burzaco, secretario de Medios de Carlos Menem, quien en 1994 modificó el artículo 45 de la ley de radiodifusión que le habilitó la concentración de medios a cambio de la reelección del riojano.
Por no haber entregado esa modificación que favoreciera el tránsito a un monopolio, Alfonsín sufrió el embate más duro del que pudiera ser víctima un mandatario. La embestida del diario de Ernestina Herrera de Noble y su CEO, Héctor Magnetto, contra ese gobierno democrático fue salvaje.
Curiosamente, al gobierno de la dictadura el medio más influyente del país lo editorializó siempre entre algodones con aquellos panoramas políticos que escribía Joaquín Morales Solá, que había llegado a Clarín tras ser condecorado por el ex gobernador tucumano y genocida Antonio Domingo Bussi y haberse destacado a la cabeza informativa del Operativo Independencia que el Ejército llevó a cabo en Tucumán.
César “Chacho” Jaroslavsky falleció el jueves 7 de febrero del 2002, había nacido un 3 de mayo de 1928 y hoy hubiera cumplido 82 años.
En la misma etapa presidencial de Raúl Alfonsín, a Ricardo Laferriere se le ocurrió presentar en el Senado –en 1984- un proyecto sobre derecho a réplica, y ese mismo diario y el resto de los medios de renombre de la Argentina virtualmente lo hicieron desaparecer de la escena política tras el invento de varias historias sobre corrupción armadas contra el ex legislador entrerriano.
Clarín se refugió siempre en la ley de la dictadura (la Nº 22.285) para llegar a acumular la increíble cantidad de 267 medios; pero no fue todo, porque también junto a los accionistas de La Nación y La Razón recibió servido en bandeja Papel Prensa.
Antes del traspaso, en marzo de 1977, los militares detuvieron a toda la familia Graiver, al padre, la madre y la esposa de David Graiver, que había fallecido el 7 de agosto de 1976 en un accidente aéreo en México. Esa empresa era una sociedad que tenía a estos empresarios como accionistas en un 75 por ciento y el Estado nacional en un 25 por ciento, y que se había constituido a fines de la década del ’60.
Anoche, en la entrega de los Premios Martín Fierro, y en medio de las denuncias cruzadas entre periodistas anti K que responden a los grupos monopólicos de medios y colegas oficialistas, y de tanta referencia al miedo que supuestamente existe para quienes desarrollan su labor periodística en esta etapa democrática, habló Eduardo Aliverti, premiado por su programa “Marca de Radio” (La Red, sábados de 10 a 13 horas).
El colega y titular de ETER fue directo cuando le tocó recibir su premio. Tomó el micrófono y se preguntó cómo alguien puede decir que tiene miedo. “En este país se mató mucha gente, se tiró gente al agua, se picaneó a embarazadas y desapareció mucha más. Más cuidado con las palabras, por favor”, pidió.
Se nos ocurrió citar estos tres ejemplos en el marco del Día de la Libertad de Expresión. El resto lo escribimos en el Panorama Político Nacional de NOVA que publicamos ayer bajo título de “Lorenzetti, Highton de Nolasco, Zaffaroni y Argibay ya tienen el sí para la nueva ley de medios”.
Uno no quisiera estar en la piel de los colegas que trabajan en Clarín. Ha corrido demasiada sangre debajo del puente entre 1976 y hoy, y el monopolio está demasiado salpicado por tanta violencia, tortura y genocidio, si hasta se tiene la absoluta certeza desde Abuelas de Plaza de Mayo de que con los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble se llevó a cabo una apropiación de bebés de desaparecidos.
Por todo, en el Día de la Libertad de Expresión deseamos que el debate y discusión que se abrió en esta última etapa política del país siga su curso para que pueda hacerse periodismo de periodistas y para que los argentinos dejemos de tener esa rara y horrible sensación de que “nos están meando y el periodismo dice que llueve”.
Como sentimos aquel 27 de junio del 2002 al leer la tapa de Clarín con el título de “La crisis causó 2 nuevas muertes”, cuando en la redacción tenían testimonios fotográficos que indicaban que los líderes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán habían sido asesinados por policías bonaerenses en el Puente Pueyrredón. Todo para poner a resguardo al presidente interino Eduardo Duhalde, que, con la pesificación, le había permitido licuar al monopolio gran parte de su pasivo.
Hoy la frase de César “Chacho” Jaroslavsky recobra mayor vigencia: “Hay que cuidarse de ese diario, ataca como partido político y, si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa”.
Por fin los periodistas empezaron a cuestionarse el ayer y el presente de la labor de informar, aunque hay un minúsculo grupo de colegas que quisieran sentirse tratados entre algodones como Morales Solá en Clarín y como la casi totalidad de los medios trataron al gobierno de la dictadura. Ese selecto cuerpo de periodistas se ocupó de denunciar solamente a la clase política, pero nunca puso la lupa en los empresarios. Es más, una muy buena parte de sus ingresos provienen de los mismos.
Saludamos que se habilite la revisión, el debate y la discusión como producto de tanta falta de autocrítica.
Fuente:Agencia Nova
