el 16-04-2009
“Ser progresista hoy es oponerse a Macri”
Ricardo Rouvier analiza el fragmentado mapa porteño. Una lupa que pasa revista a la avalancha de la oferta progresista, el fenómeno político Gabriela Michetti, Elisa Carrió y las múltiples probabilidades que entraña su paso al costado. Y un pronóstico para las elecciones del 28 de junio.
Hay que decir, antes de leer, que Rouvier es un consultor que hace sondeos para la Casa Rosada. Esto no le quita mérito a su análisis pero lo reubica.
-El escenario actual sugiere que el kirchnerismo podría perder las elecciones legislativas. Operadores del Gobierno hablan de una eventual renuncia de la Presidenta, si eso sucede, ¿hay probabilidades ciertas de que eso suceda?
-Nadie, fuera de la presidenta, está en condiciones de confirmar o desmentir esto. En mi opinión, me parece descabellado. Y el sólo suponer esa posibilidad indica que nuestra cultura institucional es débil. Me suena más a una operación de prensa destinada a erosionar la figura presidencial. Algún analista trasnochado habla de una “retirada táctica”. En un país, con el síndrome Chacho Alvarez, caracterizar eso como táctico es un disparate, porque en realidad es un suicidio.
-Pero, ¿qué pasaría con la gobernabilidad, si el kirchnerismo pierde la mayoría parlamentaria?
-Un escenario indica que el kicrhnerismo podría ganar las elecciones, y perder algunas bancas. En ese caso, hay que ver cuánto se pierde y la situación de autonomía con el quórum. Ahora, en cualquier democracia normal, esto significaría la necesidad de reestablecer alianzas; buscar acuerdos con el objeto de seguir gobernando hasta cumplir los plazos constitucionales. Es verdad que para realizar esto hay que dialogar y ceder. Pero esta es la práctica habitual, y puede observarse más claramente en los regímenes parlamentarios.
-¿Por qué tienen éxito en las encuestas los candidatos con estilo moderado, consensual, en franca oposición al estilo confrontativo de los Kirchner?
-Eso no es totalmente cierto. Néstor Kirchner está ganando en la Provincia de Buenos Aires pero también es verdad que el estilo fuerte del kichnerismo genera anticuerpos; y que la población no quiere que la política esté en combate permanente.
-Julio Cobos promete una sorpresa en Capital, con su lista Consenso Federal. Dada la alta imagen del vicepresidente. ¿su buena imagen podrá traducirse en votos porteños?
-Una cosa es la imagen y otra la intención de voto. Hay excelentes ejemplos en nuestra historia. Los socialistas generalmente tienen buena imagen, pero no tienen muchos votos. No basta con la imagen de Cobos, hace falta que el candidato sea apreciado por la población y perciban en él capacidad de acción.
-Las listas de Capital están plagadas de ofertas de la centroizquierda o que se autocalifican progresistas: kirchnerismo, Diálogo por Buenos Aires, Pino Solanas; la izquierda de Vilma Ripoll; Telerman; los socialistas. ¿Qué es ser progresista o de centroizquierda en Capital y qué dice esta avalancha de progresismo en el escenario porteño en el que hoy reinan Macri y Michetti?
-El término progresista está en debate. No hay duda que el fracaso del progresismo porteño abrió las puertas al macrismo. Yo diría que el progresismo porteño hoy se caracteriza por posicionarse como oposición a las políticas del Jefe de Gobierno, y la diferencia entre ellos está dada por el mayor, menor o ningún apoyo al gobierno nacional. Esto último divide al progresismo porteño, aunque en los últimos días, hay movimientos de unidad entre algunos de ellos.
-¿Cómo explica el fenómeno político de Gabriela Michetti?
-Gabriela Michetti presenta condiciones muy favorables a la percepción de la población. Transmite transparencia y capacidad de trabajo. Tiene un perfil lejano del político tradicional, y eso es favorable en un momento de fuerte desvalorización de la política y de los políticos.
-¿Por qué el kirchnerismo terminó perdiendo el apoyo de las clases medias, tal como indican muchos sondeos de opinión?
-Una vez que la clase media recuperó su economía familiar, en el período de Néstor Kirchner se empezó a ocupar de otras cuestiones. Yo pondría como una cuestión privilegiada lo procedimental. Es decir, los estilos del kirchnerismo: la confrontación permanente, la falta de diálogo, la concertación.
Además, el conflicto con el campo dividió la experiencia kirchnerista en dos etapas, claramente diferenciadas. Como antecedente debemos decir que en octubre del 2007, la candidata Cristina Fernández de Kirchner no ganó en las principales ciudades. El conflicto por la resolución 125 agravó la situación en los sectores medios.
-Bielsa, una figura intelectual importante en el kirchnerismo pero que ha tomado distancia, ha dicho que el kirchnerismo no tiene más de un 6 por ciento en Capital…Suena desalentador, por ser suaves.
-Aclararía que el 6% es el piso; podría tener más, depende del candidato que lidere la oferta y la campaña electoral.
-¿Se arriesga a pronosticar un resultado en Capital para el 28 de junio?
-Si Michetti encabeza la lista de diputados nacionales, y Carrió no; la dirigente del PRO ganaría sobre el resto. La segunda fuerza -no estando Carrió, aclaremos- podría estar entre la Coalición Cívica y Aníbal Ibarra. Solanas está mejorando respecto a la elección anterior. Al no presentarse la líder de la CC, muchos votos van a distintas fuerzas. Se dispersan. Ahora, no sabemos todavía que pasaría si encabeza Alfonso de Prat Gay y hay una campaña protagonizada por Carrió. Lo seguro, es el gran caudal de votos de Michetti.
-¿Se juega el 2011 en estas elecciones?
-Entiendo que sí, El gobierno además lo planteó de esta manera
-¿Qué efectos tendría esa presión sobre la contienda?
-Digamos, por un lado, que el Gobierno necesita relegitimarse para llegar con poder en el 2011. Pero, después de las elecciones, habrá otros actores que mirar: los gobernadores peronistas y los intendentes del conurbano
Fuente:Noticias Urbanas
